Asesinos seriales – reales


La investigación de los asesinos seriales de cine y televisión conmociono tanto a nuestros fanáticos, que completamos la revisión con los Asesinos seriales reales, donde la realidad es más cruenta que la ficción.

Advertimos que se detallan algunos hechos o descripciones de fuerte impacto para algunas personas, para que revise con conocimiento del contenido.

Podcast: Asesinos seriales reales

Jerry Brudos, nacido en 1939, se le conoce como The Lust Killer y The Shoe Fetish Slayer. Brudos nació en Webster (Dakota del Sur), y fue el menor de cuatro hijos. Su madre quería una niña; debido a esto vestía a Brudos con ropa de niña. Ella constantemente lo trataba con desprecio y abusaba de él. Pasó sus años de adolescencia en psicoterapias y en hospitales psiquiátricos.

Comenzó a acechar a las mujeres en la adolescencia, derribándoles o asfixiándoles para dejarlas inconscientes y huir con sus zapatos. Empezó a quejarse de dolores de cabeza y “apagones”, aliviando sus síntomas al rondar en redadas nocturnas para robar zapatos y ropa interior de encaje. Entre 1968 y 1969, Brudos había estrangulado y apaleado a cuatro mujeres jóvenes. La única evidencia inicial fueron de testigos que avistaron a un hombre grande vestido con ropa de mujer.

Jerry Brudos, el asesino del fetiche de los zapatos

Herbert William Mullin (n. 18 de abril de 1947) es un asesino en serie que cometió 13 asesinatos en California desde el 13 de octubre de 1972 hasta el 13 de febrero de 1973. Sus padres, Martín Mullin (héroe de la guerra y luego vendedor de muebles) y Jean, vivían cerca de la ciudad San Francisco. Sus padres, especialmente su padre, le maltrataban. Estaba convencido de que enviaban amenazas telepáticas a los otros niños para que no jugaran con él. Robert K. Ressler afirmaría que Mullin tenía Esquizofrenia Paranoide, manifestándose incluso desde su secundaria, esto además pudo haber sido acelerado por el consumo de cannabis, LSD y anfetaminas. En 1972, Mullin tenía 25 años y regresó con sus padres a Santa Cruz. Para entonces escuchaba voces en su cabeza que le insistían en que un terremoto era inminente y sólo asesinando podría salvar California. Trató de enlistarse, pero fue rechazado, esto alimentó los delirios paranoicos de conspiraciones de Mullin, creyendo que detrás del rechazo se encontraba un poderoso grupo de hippies. Afirmaba que la razón de que no hubiera habido algún terremoto últimamente se debía a sus actos.

Herbert Mullin, el asesino mesiánico

El 13 de octubre de 1972, Mullin golpeó a un vagabundo hasta matarlo con un bate de béisbol. “Levántame y lánzame al río. Mátame para que otros puedan ser salvados”. El cuerpo del hombre fue encontrado al día siguiente. Mary Guilfoyle, de 24 años, a quien Mullin también recogió haciendo autoestop. La apuñaló hasta la muerte mientras conducía. Mullin tomó a su tercera víctima cuando iba a confesar sus pecados. En un estado de delirio, él creyó que el padre, Henri Tomei, quería ofrecerse para ser su próximo sacrificio para mantener lejos los terremotos. Le golpeó, pateó y acuchilló. Siguió incluso con gente que conocía de su adolescencia Francis, que mato con sus 2 hijas y el traficante Gianera y su esposa. Al final cuando pasó junto a un anciano hispano que cortaba su césped también lo mató, como era de día y con muchos testigos fue finalmente detenido.

Edmund Kemper, El asesino de las colegialas. Hijo de Edmund Emil Kemper Jr.​ y de Clarnell Stage, Edmund Kemper desarrolló un comportamiento psicopático desde muy joven: torturaba y asesinaba a animales, representaba rituales sexuales con las muñecas de sus hermanas cuando se enfadaba con ellas y les rompía sus juguetes. Si ya de por sí Kemper era extraño, su madre – de la cual se sospecha que tenía trastorno límite de la personalidad – le obligaba a dormir en el sótano por miedo de que su hijo abusara de sus hermanas, algo que molestó a Edmund. Lo alimentaba con cabezas de pescado.

El 27 de agosto de 1964, a los 15 años, Edmund tiroteó a su abuela y luego a su abuelo. Aviso a su madre que señalo a los agentes: “sólo quería ver qué se sentía al asesinar a su abuela”, y mató a su abuelo porque sabía que se enfadaría por haber matado previamente a la abuela. Estuvo recluido, pero se hizo amigo de su psicólogo, se convirtió en su asistente. Gracias a su inteligencia, se ganó tal confianza del doctor que se le permitió el acceso a las pruebas aplicadas a otros internos. Con esos conocimientos logro el alta.

Edmund Kemper, el asesino de las colegialas

Entre mayo de 1972 y febrero de 1973, Kemper mató a diversas estudiantes que encontraba en la autopista, a las cuales llevaba a zonas rurales aisladas para matarlas – acuchillándolas, con arma de fuego o asfixia – y después trasladarlas a su apartamento donde practicaba necrofilia para posteriormente desmembrar los cuerpos. En el jardín de su madre puso una cabeza, en una especie de broma divertida: él señaló que ella “siempre quiso que las personas la admiraran”.

En abril de 1973, Kemper golpeó repetida y violentamente a su madre hasta matarla con un martillo de zapatero mientras ésta dormía. La decapitó, violó su cabeza – la cual usó como diana – y arrojó sus cuerdas vocales al triturador de la cocina. Luego, invitó a una amiga de su madre y la estranguló. Como no fue descubierto, él llamó a la policía para confesar que era El asesino de las colegialas. Les confesó qué había hecho y donde podían encontrarle, además de reconocer su necrofilia y canibalismo.

Dennis Rader, el asesino BTK, letras correspondientes a Bind, Torture and Kill (‘Atar, torturar y matar’ en español), describiendo así su modus operandi. Cuando niño era cruel con los animales. Asesino desde el año 1974 a la familia Otero, donde asesina a los 4 miembros de la familia, luego matará en varios años víctimas diversas en edad, principalmente mujeres, hasta 1991.

Dennis Rader, el asesino BTK

Poco después de los asesinatos, el Asesino BTK escribió algunas cartas enviadas a la policía y a agencias de noticias locales, donde se mofaba de los crímenes y daba detalles precisos de cada asesinato. En el 2004, luego de muchos años de infructuosa búsqueda, esas cartas impulsaron nuevamente la investigación, llevando así a su arresto en el 2005 y subsecuente condena.

Charles Manson, aunque se cataloga más como un psicópata o sociópata. Su nombre completo es Charles Milles Maddox. Hay varias historias de su niñez, en algunas incluso es relativamente normal salvo un tema de robo de su madre y que lo llevo a vivir con tíos. Su padre biológico parece haber sido un coronel llamado Walker Scott. Se sabe que su primer robo a mano armada fue en 1947, a los trece años, y que atracó una tienda de alimentos. Su juventud fue pasar entrando y saliendo por robos y atracos de prisión, incluso tuvo 2 hijos con diferentes mujeres. En la cárcel, comienza su formación esotérica y su interés por la filosofía oriental. Con eso crea la doctrina (amparada en el hippismo, pero uno armado) de la Familia Manson y el Helter Skelter, que hablaba de una hipotética guerra racial entre negros y blancos que, según él, se avecinaba.

Charles Manson, asesino o sólo sociópata?

El 22 de abril de 1971, por siete cargos de asesinato en primer grado y un cargo de conspiración, por la muerte de Abigail Ann Folger, Wojciech Frykowski, Steven Earl Parent, Sharon Tate Polanski, Jay Sebring, Leno y Rosemary LaBianca. El brazo ejecutor de sus planes fue Tex Watson, quien acompañaba a otras miembros de La Familia Manson.

Ted Bundy, nacido en 1946, es uno de los asesinos seriales más famosos de Estados Unidos. Cometió 30 crímenes en los años 70, los que primero negó y luego admitió. Violador y asesino serial, que escondía una mente perversa detrás de una cara amable, culta y atractiva. Hijo biológico de un veterano de la fuerza aérea (a quien nunca conoció) y de Louise Cowell, vivió sus primeros cuatro años en casa de sus abuelos maternos. Tuvo un paso por la universidad, novias e incluso relacionándose con políticos.

El 4 de enero de 1974, entró en el cuarto de la universitaria Joni Lenz, de 18 años, la golpeó con una palanca metálica y la violó con la pata de una cama. Al día siguiente, la chica fue hallada malherida y sobrevivió con un daño cerebral permanente. Bundy tenía 27 años. Repetiría el método y atacó a Lynda Ann Healy de 21 años. Bundy entró en su dormitorio, la dejó inconsciente con un golpe y la sacó de la escuela. Fue hallada muerta. Durante la primavera y verano de 1974 desaparecieron varias universitarias y madres jóvenes. Se calcula que fueron ocho víctimas a las que atacó de noche, hasta que comenzó a hacerlo de día. La única pista era que se avisto un Volkswagen, el modelo que tenía Ted. Habría repetido los asesinatos en Utah y Colorado. Debido al retrato hablado del asesino, una amiga cercana de su novia lo reconoció como Ted Bundy. Meg Anders, la novia también llamó de manera anónima a la policía sugiriendo que su novio podría tener algo que ver con las muertes.

Ted Bundy, el asesino encantador

El 23 de febrero de 1976 comenzó el juicio contra Ted Bundy por secuestro agravado, aunque negó los cargos lo sentenciaron a 15 años. Tuvo un segundo juicio en Colorado, donde como elegió autodefenderse termino fugándose no una, sino 2 veces. Huyo a Florida, donde también hubio muertes que se imputaron a Bundy.  La personalidad delictiva de este homicida destaco en que se trataba de un mentiroso compulsivo que tuvo la osadía, una vez cercana la hora de su ejecución, de tratar de demorar el momento de la misma intentando engatusar a la policía y al FBI prometiendo la confesión de todos los crímenes que había cometido. Trato en vano de evitar la pena de muerte.

John Wayne Gacy, nacido en 1942. Se le llamó “El payaso asesino” porque hacía servicios sociales en desfiles y fiestas para niños vestido de payaso, se hacía llamar “Pogo el payaso”, personaje que creó él mismo.

John Wayne Gacy, el payaso asesino

Fue el único varón y el segundo de tres hijos nacidos de John Stanley Gacy, un maquinista, y de Marion Elaine. En su infancia sufrió de obesidad. Estaba muy unido a sus dos hermanas y a su madre (quien cariñosamente le llamaba “Johnny”), pero era castigado frecuentemente por su padre; un alcohólico que abusaba físicamente de la familia, y solía castigarle pegándole con un cinturón de cuero. A los 9 años de edad, un amigo de la familia abusó sexualmente de él. Cuando tenía 11 años se golpeó en la frente con un columpio, y como consecuencia se le formó un coágulo de sangre en el cerebro, que pasó desapercibido hasta la edad de 16 años, cuando comenzó a sufrir desmayos. Tenía problemas sexuales e incluso tuvo experiencias homosexuales. Su primer matrimonio terminó después de ser declarado culpable por abuso sexual a menores en 1968. Fue sentenciado a 10 años de prisión por este crimen. Libre se casó de nuevo, incluso se volvió un miembro respetado de la sociedad. En 1977, David Daniel, que por aquel entonces tenía 28 años, declaró que John le ofreció llevarlo a la estación de buses. Daniel es el único vivo para relatar el procedimiento de John Wayne Gacy, el cual consistía en atarlos, torturarlos de diversas formas, sodomizarlos y por último estrangularlos. Ataco principalmente hombres jóvenes. De sus víctimas, 26 fueron enterradas en el semi-sótano de su propia casa, tres en diferentes lugares de la casa, y otras cuatro fueron lanzadas a un río cercano. Fue ejecutado en 1994 y Sus últimas palabras, que revelan su personalidad y su no arrepentimiento por sus crímenes, fueron «Matarme no hará regresar a ninguna de las víctimas. ¡El Estado me está asesinando!¡Nunca sabrán dónde están los otros!»

Jeffrey Dahmer, nacido en 1960. Se le llama El Carnicero de Milwaukee. Asesino a 17 hombres entre 1978 y 1991. Es conocido no solo por la cantidad de personas que asesinó, sino también por practicar la necrofilia y el canibalismo. A diferencia de otros asesinos seriales que sufrieron en su infancia de maltrato físico y psicológico, este asesino fue un niño amado por sus padres, quienes le proporcionaron todo lo posible para su adecuada educación y buena vida social. Si tuvo conductas violentas con animales. En 1978 Dahmer tenía la fantasía de recoger a autoestopistas y acostarse con ellos, por lo que recogió a Steven Hicks. Una vez en su casa, se dio cuenta de que a Hicks no le interesaba y cuando este quiso irse, Dahmer no pudo soportar el rechazo de este y lo golpeó en la cabeza con una barra de hierro para luego violarlo y asesinarlo. Los restos desmembrados iban en el auto cuando fue detenido por policías que sólo lo multaron por estar corrido de carril. Tras su primer asesinato se sintió culpable y asustado, intentó reprimir sus deseos sexuales-homicidas acudiendo a la iglesia, dejando el alcohol y manteniéndose en estado de celibato.

Jeffrey Dahmer, el carnicero de Milwaukee

Su modus operandi era invitar a las víctimas a ver pornografía o a sacarse unas fotos, les ponía una droga en la bebida, los estrangulaba, violaba y se masturbaba encima del cuerpo. En mayo de 1991, llevó a Konerak Sinthasomphone a su departamento, hermano del joven por el que fue procesado por abuso. Allí lo drogó y le realizó unas trepanaciones en el cráneo para inyectarle ácido en el cerebro. Dahmer quería tener control sobre sus víctimas y su intención al realizar las trepanaciones era convertirlos en una especie de “zombis”. La víctima huyó, pero a pesar de haber policías se lo llevó señalando que era su amante drogado. El 22 de julio de 1991, Tracy Edwards, su última víctima, consiguió escapar esposado. La policía lo vio y esta vez decidieron investigar. Murió en una riña de reos preso.

Peter Sutcliffe asesinó de manera brutal a 13 mujeres, la mayoría de ellas prostitutas, y siempre con el mismo modus operandi: primero golpeándolas en la cabeza, luego apuñaládolas y por último mutilándolas. Fue llamado el destripador de Yorkshire. Peter Sutcliffe creía que oía voces mientras llevaba a cabo su trabajo de enterrador en el cementerio de su natal pueblo de Bingley, población rural 200 millas al norte de Londres. El sepulturero regresó a su casa embelesado por aquella experiencia casi religiosa y definió a esos sonidos como “la voz de Dios”, según contó posteriormente.

Peter Sutcliffe, el destripador de Yorkshire

Lo extraño fue que la voz, que al principio era amable y reconfortante, al transcurrir los meses le sugirió que debía volverse violento. Fue sospechoso de hurto de placas patente y una vez que fue conducido a la comisaría, otras pruebas lo incriminarían. Allí podía apreciarse el retrato robot del destripador de Yorkshire. Sus asombrados captores no pudieron dejar de advertir el gran parecido entre esa imagen y el rostro del hombre al que unos minutos atrás habían detenido por el muy menor delito de hurto. Entre los años 70 y 80.

Richard Ramirez, quien fue bautizado por los medios como The Night Stalker. Un psicópata que causó terror entre los habitantes de la ciudad de Los Angeles con sus sorpresivas irrupciones a las casas durante la noche, ataques que incluían robos, violaciones, asesinatos y raptos de niños. Richard nació en un matrimonio bastante conflictivo y disfuncional. Su padre, un obrero y expolicía mexicano originario de Ciudad Juárez, era sumamente violento con todos sus hijos, a quienes propinaba brutales palizas, en especial al propio Richard. Su primo Miguel «Mike» Ramirez, un Boina Verde y veterano condecorado de la guerra de Vietnam, le mostraba fotos de los crímenes de guerra e incluso presencio cuando éste mató a su esposa.

Richard Ramírez, el acosador nocturno

Su modus operandi también oscilaba, ya que podía asesinar de una manera organizada sin dejar pista o matar sin ningún cuidado creyéndose amparado por Satanás, dibujando signos satánicos en las paredes, comiendo en casa de sus víctimas, robándoles el dinero que llevaban encima o dejando las armas homicidas en el lugar del crimen. Fue acusado de 14 asesinatos, 5 intentos de asesinato, 9 violaciones (entre las cuales tres fueron a menores), 2 secuestros (solía secuestrar a niños para abandonarlos a cientos de kilómetros de su casa, solo por el placer de hacerlos sufrir), 4 actos de sodomía, 2 felaciones forzadas, 5 robos y 14 allanamientos de morada. Cuando termina sus fechorías se recluía en una habitación del fatídico y famoso Hotel Cecil de Los Ángeles.

Henry Lee Lucas un hombre que nació en Virginia, EE.UU., y que confesó haber asesinado hasta 360 personas. Nadie sabe la cifra con exactitud. Tampoco él. Quien asegura que mató hasta su madre, cuenta con crímenes de todas las formas, desde estrangulamientos hasta crucifixiones, todo “menos veneno”, según sus palabras. La policía incluso no sabía de su existencia. Su aparición fue una sorpresa para Estados Unidos y por lo mismo su historia se conoció en todo el país. Está en el límite si era real o producto de su imaginación, incluso si sirvió de chivo expiatorio para el mal trabajo de la policía local, tema que aún está en estudio a si es un tipo que fue manipulado o un asesino serial, de todas maneras hay un par de casos donde parece estar involucrado.

Henry Lee Lucas, el asesino confeso

Y el video…