Las obras de Edgar Allan Poe


El gran Poe nos dejó un buen legado de obras, de las cuales elegimos revisar algunas de nuestras favoritas para compartirles dentro de la Biograpod de Edgar Allan Poe.

En general la obra de Poe son relatos cortos y concisos del tema a tratar, lo que hace que rápidamente se puede adentrar el lector en la obra gótica tétrica del autor.

Cuentos

  • “Metzengerstein”, 1832.
  • “Manuscrito hallado en una botella” (“MS. Found in a Bottle”), 1833.
  • “El Rey Peste” (“King Pest”), 1835.
  • “Berenice”, 1835.
  • “Ligeia”, 1838.
  • “La caída de la Casa Usher” (“The Fall of the House of Usher”), 1839.
  • “William Wilson”, 1839.
  • “El hombre de la multitud” (“The Man of the Crowd”), 1840.
  • “Un descenso al Maelström” (“A Descent into the Maelström”), 1841.
  • “Los crímenes de la calle Morgue” (“The Murders in the Rue Morgue”), 1841.
  • “La máscara de la Muerte Roja” (“The Masque of the Red Death”), 1842.
  • “El pozo y el péndulo” (“The Pit and the Pendulum”), 1842.
  • “El retrato oval” (“The Oval Portrait”), 1842.
  • “El escarabajo de oro” (“The Gold Bug”), 1843.
  • “El misterio de Marie Rogêt” (“The Mystery of Marie Roget”), 1843.
  • “El gato negro” (“The Black Cat”), 1843.
  • “El corazón delator” (“The Tell-Tale Heart”), 1843.
  • “La caja oblonga” (“The Oblong Box”), 1844.
  • “La carta robada” (“The Purloined Letter”), 1844.
  • “El entierro prematuro” (“The Premature Burial”), 1844.
  • “El demonio de la perversidad” (“The Imp of the Perverse”), 1845.
  • “La verdad sobre el caso del señor Valdemar” (“The Facts in the Case of M. Valdemar”), 1845.
  • “El sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether” (“The system of Dr. Tarr and Prof. Fether”) 1845
  • “El barril de amontillado” (“The Cask of Amontillado”), 1846.
  • “Hop-Frog”, 1849
  • “Los Anteojos 1844

Poesía

  • “Tamerlane” (“Tamerlane”) (1827)
  • “Al Aaraaf” (“Al Aaraaf”) (1829)
  • “Lenore” (“Lenore”) (1843)
  • El cuervo (“The Raven”) (1845)
  • “Ulalume” (1847)
  • “Un sueño en un sueño” (“A Dream Within a Dream”) (1849)
  • “Annabel Lee” (1849)
  • “A mi madre” (“To My Mother”) (1849)

Novela

  • La narración de Arthur Gordon Pym (1838)

 

Metzengerstein, 1832

La historia se centra en el joven Frederick, el último descendiente de la familia Metzengerstein, que carga con una prolongada rivalidad con la familia Berlifitzing. Sospechoso de haber causado un incendio que mató al patriarca de los Berlifitzing, Frederick se obsesiona con un caballo salvaje que no había notado anteriormente. Metzengerstein es castigado por su crueldad cuando su propio hogar se incendia y el caballo lo lleva hasta las llamas. La historia sigue muchas de las convenciones de la ficción gótica, pero a veces cae en la sátira o en la parodia del género.

Metzengerstein

Manuscrito hallado en una botella, 1833

Un joven desarraigado pero de esmerada educación se embarca en un buque de carga en la Isla de Java. El viaje es accidentado y en el transcurso de una tormenta toda la tripulación, salvo el joven y un viejo marino, es arrojada al mar. Más tarde el navío será embestido por otro extraño barco de mucho mayor tonelaje. El joven logra salvarse encaramándose a la cubierta del mismo y se encuentra con una tripulación tan extraña como el propio barco. Este avanza a toda vela, sin rumbo conocido, hasta que se precipita el fantástico desenlace.

La narración de Arthur Gordon Pym, 1838

El protagonista, Arthur Gordon Pym, se embarca clandestinamente en el barco ballenero Grampus. Tras muchas experiencias y desgracias (motines, naufragios, canibalismo, guerras con nativos) que ponen en riesgo su vida, se interna en parajes prodigiosos de los mares antárticos, hasta que sufre una sobrecogedora revelación con la que culmina la historia.

La narración de Arthur Gordon Pym es una de las obras más controvertidas, extrañas y enigmáticas de su autor, contándose entre los excelentes títulos poeanos de tema marinero, junto a Manuscrito encontrado en una botella, La caja oblonga y Un descenso al Maelström. Se trata de una novela de aventuras de tipo episódico, centrada muy directamente en el intrépido protagonista que le da título, personaje que encontraría eco posteriormente en las obras de Robert Louis Stevenson (Secuestrado, La isla del tesoro, Los hombres alegres, etc.).

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En esta obra, Poe, a bordo del Grampus, lleva a quienes lo leen en alas de su desenfrenada imaginación a regiones mentales y literarias que nunca antes había hollado —de ahí el absorbente interés que han mostrado por la pieza desde los escritores surrealistas hasta los psicoanalistas literarios de toda condición—. La fantástica peripecia se desborda en manos del autor, tanto que apenas da respiro al lector entre secuencia y secuencia (la acción apenas articula tiempos muertos de enlace), cosa que se ha achacado al autor como defecto estructural.

Nota:

El 5 de mayo de 1974, Arthur Koestler publicó una carta del lector Nigel Parker en The Sunday Times acerca de una sorprendente coincidencia entre la novela de Poe y un acontecimiento real que ocurrió décadas después​: En 1884, el yate Mignonette, con cuatro tripulantes, salió de Inglaterra con rumbo a Sídney y naufragó en el Atlántico Sur. Después de semanas sin comida, los náufragos decidieron que uno de ellos debería ser sacrificado como alimento para los otros tres, al igual que en la novela de Poe. El perdedor fue un joven grumete llamado Richard Parker, como el personaje ficticio de Poe. Tom Dudley y Edwin Stephens, compañeros de Parker, fueron posteriormente juzgados por asesinato en un juicio que sentó precedente.

 La Caída de la casa Usher, 1839

Un joven caballero es invitado al viejo caserón de un amigo de la infancia, Roderick Usher, artista enfermizo y excéntrico que vive completamente recluido en compañía de su hermana, Lady Madeline, también delicada de salud. Usher vive presa de una enfermedad indefinible, lo que hace a todos temer por su vida. La que acaba muriendo es su hermana. Sus restos mortales son depositados en una cripta, pero no tardan en producirse terribles acontecimientos que desembocarán en un trágico final.

Los crímenes de la calle Morgue, 1841

Se produce el bárbaro asesinato de dos mujeres, madame L’Espanaye y mademoiselle Camille L’Espanaye, madre e hija, en un apartamento de una populosa calle de París. Las primeras pesquisas que lleva a cabo la brigada de investigaciones de la policía no dan resultado alguno, evidenciándose la impotencia de la misma para esclarecer los hechos. Finalmente se hace cargo del asunto un detective aficionado, C. Auguste Dupin, quien, tras intensa y brillante investigación, ofrece una explicación extraordinaria.

El pozo y el péndulo, 1842

El narrador/protagonista comienza el relato, ya agotado, en una oscura celda en donde la inquisición española encierra a las personas que condena, y donde la tortura que esta aplica consiste en la soledad, el abandono, la oscuridad, el frío y el hambre. El torturado protagonista se encuentra atado en casi su totalidad y experimenta la angustia de conocer su próxima muerte pues un péndulo desciende hacia él. Luego de medir el tamaño de su celda, este descubre una fosa profunda con agua ubicada en el centro del sitio.

Seguro de que será muerto por la navaja del extremo de tal péndulo, se entretiene con la trayectoria del objeto, pero luego se le ocurre una idea, recordando que tiene a su disposición un poco de carne, comida que compartía con las ratas. Con dificultad logra rociar su cuerpo con un poco del alimento, y los roedores le saltan encima, comiendo y royendo la cuerda que le tiene atado. Ya liberado, de inmediato el péndulo se detiene y el hombre en cuestión razona que está siendo vigilado, y que ya se prepara para él una muerte quizá peor.

La habitación calienta su ambiente al rojo vivo y cambia de forma reduciendo su tamaño, haciendo que las paredes se cierren en torno del protagonista, y empujándolo al borde de la inminente fosa. El narrador se ve en la disyuntiva de morir triturado o de lanzarse a la fosa que originalmente iba a ser su «sepultura». Cuando se encuentra sin más espacio para huir, totalmente desesperanzado y a punto de tirarse a la fosa, una mano lo sujeta y lo salva. La mano es la de un líder militar francés a manos del general Lasalle que había entrado en Toledo durante las Guerras Napoleónicas y descubierto las torturas a las que eran sometidas las víctimas de la inquisición.

El Gato Negro, 1843

Un joven matrimonio lleva una vida hogareña, apacible con sus mascotas entre las que destaca un gato negro, hasta que el joven empieza a dejarse arrastrar por la bebida. El alcohol lo vuelve irascible y en uno de sus accesos de furia acaba con la vida del animal. Un segundo gato aparece en escena, la situación familiar empeora, y los acontecimientos se precipitan hasta culminar en un horrendo desenlace.

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Lenore, 1843

El poema trata acerca del comportamiento apropiado en la víspera de la muerte de una joven mujer, descrita como “la reina muerta que murió tan joven” (“the queenliest dead that ever died so young”). El poema concluye: “No voy a soltar un lamento, sino ver flotar al ángel en su vuelo con un elogio de los viejos tiempos!” (“No dirge shall I upraise,/ but waft the angel on her flight with a paean of old days!”).

El novio de Lenore, Guy de Vere, encuentra inapropiado el llorar por la muerte de Lenore, considerando que se debe celebrar su ascenso a un nuevo mundo. A diferencia de la mayoría de los poemas de Poe sobre mujeres muertas, éste implica la posibilidad de un encuentro en el paraíso

El Cuervo, 1845

El cuervo sigue a un narrador sin nombre, que al principio está sentado leyendo «un raro infolio de olvidados cronicones», con la intención de olvidar la pérdida de su amada Leonora.​ Un «golpeteo en la puerta de su habitación»​ no revela nada, pero incita al alma a «encenderse».​ Se oye un golpeteo similar, ligeramente más fuerte, esta vez en la ventana. Cuando el joven va a investigar, un cuervo entra a su habitación. Sin prestar atención al hombre, el cuervo se posa sobre un busto de Palas. Divertido por el comportamiento del ave, cómico y serio a la vez, el hombre le pregunta su nombre. La única respuesta del cuervo es: «Nunca más».​ El narrador se muestra sorprendido ante la capacidad del ave para hablar, si bien no dice otra cosa. Supone que el cuervo aprendió a decir «nunca más» de algún «amo infeliz», y que es lo único que sabe decir.​ El narrador comenta que su «amigo» el cuervo pronto se irá volando de su vida, así como «otros amigos se han ido volando antes»​ junto con sus esperanzas. Como contestándole, el cuervo vuelve a decir: «nunca más». El narrador se convence de que esa única palabra, Nevermore, «nunca más», posiblemente adquirida de un viejo amo con mala suerte, es lo único que puede decir.

Aun así, el narrador coloca su silla justo enfrente del cuervo, determinado a saber más sobre él. Se queda pensando por un momento, sin decir nada, pero su mente lo lleva de nuevo a su perdida Leonor. Piensa que el cuervo es una criatura demoníaca y le ordena que se vaya, sin embargo este no se va y se queda allí para siempre, dejando al narrador con profunda soledad y tristeza, sabiendo que “nunca más” saldrá de la sombra de la soledad.

Annabel Lee, 1949

El narrador del poema describe su amor por Annabel Lee, que comenzó hace muchos años en «un reino junto al mar».​ A pesar de ser jóvenes, su amor mutuo era tan grande que los ángeles tenían envidia de ellos, y por eso murió ella, según el narrador. Aun así, su amor es tan grande que se extiende más allá de la tumba y el narrador cree que sus dos almas continúan hermanadas. Cada noche, sueña con Annabel Lee y ve el brillo de sus ojos en las estrellas. Y cada noche se recuesta sobre su tumba junto al mar.

No se pierda el Biograpod que hicimos de Edgar Allan Poe.